Ante un escenario físicamente desnudo de escenografías y luces pero bien arropado con la calidad actoral de Bruno Bichir, la obra invitada a la Muestra Estatal de Teatro 2002, “La historia del tigre”, causó tal sensación entre los casi 850 reunidos que las instalaciones del Foro de Arte y Cultura se estremecieron con rugidos por parte del público y del actor durante el desarrollo de la puesta en escena que la Secretaría de Cultura, a través de la dirección de Artes Escénicas presentó la noche del domingo 16 de junio.
Una historia colmada de suerte y aventuras, fue la que relató un soldado lleno energía, ingenio y simpatía a cerca de una extraña familia integrada por una tigresa y su cachorro, a la que se le unió un soldado abandonado en el mar verde (por ser un enorme mar verde) ya que tenía una pierna cangrenada o “podrida” (como le decían sus compañeros).
La relación tigre-humano surge a partir de la repentina llegada del soldado a la caverna donde habitaban la gigantesca tigresa y el bebé tigre, ahí el hombre se ve obligado a ser amamantado por la imponente felina y ésta, en retribución, le sana su pierna, víctima de una bala, con su saliva curativa.
La manera en que conviven el esposo sometido, su esposa y el pequeño tigre, en aquel paraíso salvaje plegado de aventuras y cómicas anécdotas es lo que a lo largo de una hora Bruno Bichir, en un monólogo narra verbal y físicamente.
El actor, solitario en el escenario, detalle a detalle, condujo a los espectadores por una trama donde lo más inesperado y fantasioso era parte de la vida cotidiana de la recién formada familia, que logró mantener risas y la expectativa por conocer el desenlace de dicha historia.
El público no fue el único sorprendido con la historia, Burno Bichir, proveniente de una familia de actores y participante del arte histriónico desde muy niño, también se dijo asombrado y agradecido -durante el intercambio de preguntas y respuestas con los asistentes al final de la obra- por la nutrida asistencia que se registró, a pesar de que el espectáculo unipersonal se celebró bajo ásperas circunstancias: “el día del Padre, un domingo y lluvioso, el partido de la selección mexicana de fútbol y además el capítulo final del reality show de Televisa”, afirmó.
Entre las preguntas y felicitaciones una mujer aprovechó para ver a Bichir, quién, en su oportunidad, no dudó en invitar a la gente al teatro y dejar de ver Big Brother. Recomendó a aquellos que disfrutan de la actuación, no viajar a la ciudad de México en busca de oportunidades y propagar el teatro en nuestro estado, en especial su puesta en escena que fue ampliamente disfrutada y admirada por los jaliscienses.
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