Escudo del Estado de Jalisco

El 7 de noviembre de 1989 se publicó en el Periódico Oficial del Estado el decreto número 13661, mediante el cual se declaró como representativo y oficial del Estado de Jalisco, el escudo de armas de la ciudad de Guadalajara, y los colores azul y oro.

Con esta disposición se hizo el reconocimiento formal de lo que de hecho existía, y que fue uno de los principales argumentos que se expusieron en la iniciativa de decreto en los siguientes términos: [...] basta analizar el horizonte histórico de Jalisco, como Estado Libre y Soberano, para advertir que desde su propio origen ha utilizado el escudo de Armas de la Capital del Estado mismo que ha sido reconocido por muchas generaciones, tanto a nivel Estatal como Nacional, e inclusive en otros países del mundo; podemos afirmar por lo tanto, que la población jalisciense así lo reconoce, no sólo como el Escudo Heráldico de la ciudad de Guadalajara, sino por el contrario, que se ha hecho costumbre entre los habitantes, verlo e identificarlo como de todo el Estado de Jalisco; como ejemplo de ello, podemos señalar que en libros de texto, revistas, distintivos, banderones, etc., aparece el escudo en comento.

Asimismo se reconocía que el uso del escudo de la ciudad de Guadalajara habría sido portado como símbolo del Estado de Jalisco en eventos de carácter deportivo, científico y político; de ahí que se estimara que, siendo Jalisco identificado con el escudo de su ciudad capital y utilizado por el Gobierno del Estado y la ciudadanía, era necesaria la creación de un dispositivo legal en el que se declarase oficialmente representativo del estado de Jalisco.

Otra razón de peso para la expedición de este decreto fue el hecho de que no se quiso adoptar un escudo improvisado para representar a Jalisco, sino por el contrario se optó por un escudo que fuera producto de su historia, de sus tradiciones y sus costumbres; y el de Guadalajara reunía ampliamente estas características.

Dicha disposición entró en vigor el día 8 de noviembre de 1989, fecha del 450 aniversario del Bando Real de 1539, que concedió escudo de armas a la ciudad de Guadalajara; y estuvo vigente hasta el 30 de noviembre de 2004 cuando se publica, en el Periódico Oficial de Jalisco, el decreto 20774 que crea la Ley sobre el Escudo de Armas del Estado de Jalisco la cual tiene por objeto regular las características, uso, difusión y reproducción del escudo oficial y representativo de la entidad.

El artículo 4° de dicha ley señala las características particulares que componen el escudo de Jalisco, en los siguientes términos:

    1. Presenta la parte inferior redondeada y con abundantes trasoles que rodean el emblema en ambos flancos, abarcando desde la parte superior hasta casi llegar a la base del escudo;
    2. Dentro del escudo se encuentran dos leones de su color puestos en salto, arrimadas las manos a un pino de oro realzado de verde, en campo azul, orla de siete aspas coloradas y el campo de oro; y
    3. Por timbre un yelmo cerrado y por divisa una bandera colorada con una cruz de Jerusalén de oro, puesta en una vara de lanza, con trasoles, dependencias y follajes de azul y oro.

Es importante señalar que con el fin de evitar confusiones entre los escudos representativos de la ciudad de Guadalajara y del Estado de Jalisco se hicieron, desde mediados de los noventas, algunas adecuaciones de carácter gráfico al escudo de la entidad, respetando los elementos esenciales que integran al referido escudo conforme a la Real Cédula expedida por Carlos V de Alemania y I de España, que data de 1539, y en la cual se describen los elementos que integrarían el blasón. Tales adecuaciones fueron resultado de un rigurosos análisis y estudio que sobre el tema realizó un reconocido heraldista en el Estado.

Para diferenciar ambos escudos será necesario observar tres aspectos: forma, adornos exteriores y timbre.

Forma: El escudo del estado de Jalisco presenta la forma española pura es decir, con la parte inferior redondeada; mientras que el escudo que representa a Guadalajara es de forma española con influencia francesa, la cual es de bordes redondeados en la parte inferior y en el centro se une en un vértice que apunta hacia abajo.

Adornos exteriores: Los trasoles que rodean al emblema de Jalisco son abundantes en ambos flancos descendiendo desde el casco hasta la punta del escudo. Por lo que toca al escudo de Guadalajara, éste ostenta trasoles menos abundantes y sólo adornan desde el casco hasta la mitad del escudo en ambos flancos.

Timbre: En este aspecto la diferencia estriba en la cruz de Jerusalén plasmada en la banderola que remata el yelmo; pues mientras que en el escudo de Guadalajara se presenta en negro (sable), en el escudo de Jalisco es de oro.

Cabe aclarar que las adecuaciones hechas al escudo que representa al estado de Jalisco, se hicieron con el único fin de diferenciar entre aquellos asuntos que corresponden al Gobierno Estatal y los que son de competencia del gobierno municipal; por lo que ambas versiones son igualmente válidas y la utilización de una u otra servirá para distinguir la esfera de gobierno que está avalando o difundiendo determinada información.

Con esto se unificaron los criterios para la representación del escudo estatal, ya que en documentos oficiales de los años ochenta y principios de los noventa la imagen mostraba algunas diferencias en la posición del yelmo y la distribución de las siete aspas que ostenta la bordura. Esto se debía a que en la cédula real que describe al blasón no se especifican esos detalles.

En otras entidades de la república se presentan casos similares, es decir que el escudo de alguna ciudad ha sido adoptado como representativo de su respectivo estado. Así ocurrió en Campeche, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán.

 

Al igual que el de Jalisco otros escudos estatales datan de la época colonial, es el caso de los escudos de Veracruz (1523), Chiapas (1535), Yucatán (1618), Querétaro (1656) y Campeche (1777). Mención aparte merece el blasón representativo de la Ciudad de México, el cual se le considera como el primero que otorgó la corona real en la Nueva España, el 4 de junio de 1523. De ese mismo año data el escudo de Veracruz, el cual fue concedido por Cédula Real, expedida por Carlos V en Valladolid, España, el día 4 de julio, exactamente un mes después del de la capital novohispana.

Otra característica similar que el escudo de Jalisco presenta con respecto a los escudos de otras entidades es la forma, ya que predominan en éste y 16 blasones más las formas utilizadas en la heráldica española, siendo éstos los correspondientes a los estados de Aguascalientes, Baja California Norte, Campeche, Chiapas, Coahuila, Colima, Estado de México, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.