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Concurrida y provista de un particular toque de multidisciplinaridad la inauguración de las exposiciones
Klimt-Schiele
y
Arte Austriaco en México
que se realizó anoche en el ex Convento del Carmen como una actividad más del VIII Festival de Mayo se prolongó durante más de dos horas.
Cerca de 500 asistentes recorrieron pasillos y salas del recinto que desde ayer y durante todo este mes se exhibe de gobelinos, cortometrajes, cerámica, instalaciones, fotografía, formatos elaborados en óleo y técnicas mixtas, pero sobretodo una serie de facsímiles de acuarelas y dibujos de Gustav Klimt (1862-1918) y Egon Schiele (1890-1918) extraídos del Museo Albertina de Viena.
Las palabras correspondientes a dicho acto inaugural que se desarrolló en el patio del Ex Convento, corrieron a cargo de Sergio Alejandro Matos, director del Festival de Mayo, el curador de la obra Bernard Rehn, el artista Michael Vetter, el agregado cultural de la embajada de Austria en México, Martin Rauchbauer, y Francisco Barreda, director de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura quien algunos minutos antes de las 21:00 horas dio por inaugurada oficialmente las dos exposiciones, no sin antes agradecer a los presentes su asistencia.
Además de atender la oferta visual de la noche, la concurrencia contó con otra más auditiva y la conjunción de ambas ya que como parte del programa el compositor Kart Heinz Essl, esparció una larga secuencia de música electrónica desde el patio del recinto que acompañó el recorrido de la concurrencia y el barullo que invadió la terraza, entre el humo de cigarrillos y sorbos de tequila con soda.
Sin duda la expectativa de la mayoría de los asistentes, de acuerdo a los comentarios que se percibieron poco antes de la inauguración estaba centrada en la obra de Klimt y Schelel, sin embargo al momento del recorrido, el interés de los asistentes se dividió, de esa forma, algunos se detuvieron a mirar los cortometrajes que se proyectaron en una de las salas de la planta baja, otros más permanecieron varios minutos frente a dos o tres piezas de cerámica o bien frente a la serie de gobelinos que se encuentra en una de las salas del primer piso.
Luego de que los organizadores consideraron, había pasado tiempo suficiente como para que todos hubieran terminado de al menos, recorrer las salas, la artista visual y sonora Doris Steinbichler se atrincheró en un extremo del patio y con ayuda de una pantalla un equipo de sonido y una pequeña tripulación que operó un proyector de diapositivas, un proyector que captaba imágenes en el acto y un tercero que transmitía una película previamente editada , sumergió a los asistentes por cerca de 40 minutos en la fantasía audiovisual que preparó para la ocasión.
Fue así que la conjunción de secuencias sonoras con la emisión de textos en vivos a través de un micrófono, la ejecución de instrumentos de percusión y la distorsión de los mismos la artista produjo en el acto captó de manera especial la atención del público y cerró con broche de oro una velada más de este festival.
De acuerdo con Bernard Rehn, quienes no asistieron ayer a la exposición, podrán admirar durante todo el mes de mayo toda la obra, de los más de 20 artistas austriacos excepto el performance de Dores Steinbichler y continuó diciendo que los cortometrajes seleccionados como parte de dicha exposición se transmitirán también de manera cíclica durante las tardes.
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